NO CONCEDEN
LOS DIOSES
No conceden
los dioses más que la vida.
Rehusemos ,
pues, que nos alcen,
a irrespirables
cimas,
Incesante,
sin flores.
Solo del
aceptar tengamos ciencia,
y, mientras,
fluya la sangre en nuestra sienes,
y no se
arrugue con nosotros, el mismo amor
Duremos, Como
vidrios,
a las luces
transparentes.
Y dejando escurrir
la lluvia triste,
que se
refleja un poco
apenas tibios
bajo el sol caliente.
PESSOA