Aprendí y olvidé mucho
voluntariamente.
En mi memoria, cada cosa
guarda su lugar.
He conocido la paz el día
en que prescindí de todo con desdén.
Al fin comprendí
que es tan imposible afirmar
como negar.
KHAYYAM
Más allá de la tierra, más
allá del infinito,
Iintentaba ver el cielo y el
infierno.
Y una voz solemne me dijo:
“el cielo y el infierno están
en ti”
KHAYYAM
LLUEVE
Llueve una tarde gris
sobre el otoño de los árboles,
Llueve
Inmóvil,
sin nada en mis manos.
El agua de la pobreza
Corre entre mis frágiles dedos
SANANDRÉS
CUALQUIER ZAGUAN
Cualquier zaguán sirve para acampar:
de la pertinaz llovizna,
del estridente Ruido de los autos,
de la intemperie que el tiempo
destruye
de la rumorosa tarde que
socaba el día.
En medio de la incesante
lluvia
Una indigente camina comiendo
su pobreza.
SANANDRÉS