EN BUSCA DEL ERMITAÑO DE LA
COLINA
Sobre
la distante cima del monte
hay
una cabaña;
un
sendero serpentea treinta li *
hacia
lo alto.
Llamo
a la puerta
pero
ningún criado responde;
echo
una ojeada y sólo veo
una
mesa y un banco.
Quizás
fuiste de paseo
en
tu silla de manos,
o
estarás pescando
en
las aguas otoñales.
Quizás,
Como
golondrinas que girasen y se sumergieran
golondrinas que girasen y se sumergieran
pasamos
sin toparnos.
Con
propósito firme permanezco
mirando
fijamente al Cielo.
La
hierba se ha vigorizado
con
la lluvia reciente.
Al
atardecer, junto a tu ventana
suspira
el viento en los pinos.
Al
detenerme allá me siento
pleno
de paz y tranquilidad.
La
escena y el sonido aguzan
el
ojo y el oído;
aunque
no hay
huésped
ni anfitrión
he
captado el significado
de
tu filosofía.
Cuando
el éxtasis se hubo extinguido
descendí
de la montaña.
¿Para
qué habría de aguardar tu llegada?
Ch'iu
Wei
Allá lejos,al Sur,tengo mi morada florida
que mira hacia los montes del mediodía.
En todo el año nadie llama a mi puerta
todo el día, sin preocupaciones,
gozo un largo descanso;
paso el tiempo bebiendo y pescando.
Si quieres venir, saldré a recibirte.
Wang Wei
Tengo necesidad de alejamiento,
deseo de caminar por valles y colinas
deseo de viajar por pueblos y veredas
a la manera de Basho en el antiguo Japón.
Lastima, en el campo nuestro
acecha el peligro:
paramilitares, guerrilleros y delincuencia
que a la hora de la muerte
son una misma cosa.
Sanandrés