domingo, 10 de septiembre de 2017

OMAR KHAYYAM 2

Aprendí y olvidé mucho voluntariamente.
En mi memoria, cada cosa guarda su lugar.
He conocido la paz el día
en que prescindí de todo con desdén.
Al fin comprendí
que es tan imposible afirmar como negar.
                                         KHAYYAM
Más allá de la tierra, más allá del infinito,
Iintentaba ver el cielo y el infierno.
Y una voz solemne me dijo:
“el cielo y el infierno están en ti”
                                        KHAYYAM
LLUEVE
Llueve una tarde gris
sobre el otoño de los árboles,
Llueve
Inmóvil,
 sin nada en mis manos.
El agua de la pobreza
Corre entre mis frágiles dedos
                        SANANDRÉS
CUALQUIER ZAGUAN
Cualquier zaguán sirve para acampar:
de la pertinaz llovizna,
 del estridente Ruido de los autos,
de la intemperie que el tiempo destruye
de la rumorosa tarde que socaba el día.
En medio de la incesante lluvia
Una indigente camina comiendo su pobreza.
                                        SANANDRÉS