miércoles, 14 de septiembre de 2016

EDGAR LEE MASTERS

EL DOCTOR HILL
Siempre anduve por las calles,
de aquí para allá, durante todo el día
o a cualquier hora de la noche,
cuidando de los pobres que enfermaban
¿Y saben por qué?
Mi esposa me odiaba,
Mi hijo se echó a perder.
Y yo me refugié en la gente
vertiendo en ellos todo mi amor.
Fue agradable ver la muchedumbre
sobre el césped el día de mi funeral,
y oírlos susurrar su afecto y su dolor.
Pero, oh Dios mío, mi alma se estremeció
y apenas pude sostenerme de los asideros
de mi nueva vida, cuando vi a Em Stanton, 
detrás  del roble, en la  tumba,
intentando ocultar su aflicción.