martes, 22 de diciembre de 2015

CHARLES BAUDELAIRE

LOS BÚHOS

Al abrigo de los aleros,
los búhos meditan en fila,
vigilante la roja pupila,
como filósofos austeros

Inmóviles permanecerán
Hasta la melancólica hora
en que el sol las colinas dora.
Las sombras acechando están

su actitud dice al sabio el secreto:
hay que saber estarse quieto,
y del tumulto tener cuidado.

¡Cuantos – y yo soy buen testigo-
han sufrido el justo castigo
por haber de sitio cambiado !
                                         BAUDELAIRE

EL ALBATROS

Suelen, por divertirse, los mozos marineros
cazar albatros, grandes pájaros  de los mares
que siguen lentamente, indolentes viajeros,
al barco que navega sobre abismos y azares.

Apenas lo arrojan allí sobre cubierta,
príncipes del azul, torpes y avergonzados,
el ala grande y blanca aflojan como muerta
y la dejan, cual remos  caer a sus costados.

¡Que débil  y qué inútil  ahora el viajero alado!
Él antes tan hermoso, ¡qué  grotesco en el suelo!
Con su pipa uno de ellos el pico  le ha quemado,
otro imita, renqueando del inválido, el vuelo.

El poeta es igual…Allá arriba, en la altura,
¡que importan flechas, rayos, tempestad desatada!
Desterrado en el mundo, concluyó la aventura:
¡sus alas de gigante no le sirven de nada!
                                           BAUDELAIRE


UN TURPIAL

Un turpial
inmóvil
sobre la rama de una palmera
que mira al horizonte río.
Si así permaneciera,
sin noticias, sin el ruido de la música popular,
otro sería mi cantar
                             SANANDRÉS










miércoles, 16 de diciembre de 2015

poesía dinastía Tang

EN BUSCA DEL ERMITAÑO DE LA COLINA 
 Sobre la distante cima del monte
hay una cabaña;
un sendero serpentea treinta li *
hacia lo alto.
Llamo a la puerta
pero ningún criado responde;
echo una ojeada y sólo veo
una mesa y un banco.
Quizás fuiste de paseo
en tu silla de manos,
o estarás pescando
en las aguas otoñales.
Quizás, Como
golondrinas que girasen y se sumergieran
pasamos sin toparnos.
Con propósito firme permanezco
mirando fijamente al Cielo.
La hierba se ha vigorizado
con la lluvia reciente.
Al atardecer, junto a tu ventana
suspira el viento en los pinos.
Al detenerme allá me siento
pleno de paz y tranquilidad.
La escena y el sonido aguzan
el ojo y el oído;
aunque no hay
huésped ni anfitrión
he captado el significado
de tu filosofía.
Cuando el éxtasis se hubo extinguido
descendí de la montaña.
¿Para qué habría de aguardar tu llegada?
                                          Ch'iu Wei

Allá lejos,al Sur,tengo mi morada florida
que mira hacia los montes del mediodía.
En todo el año nadie llama a mi puerta
todo el día, sin preocupaciones,
gozo un largo descanso;
paso el tiempo bebiendo y pescando.
Si quieres venir, saldré a recibirte.
                                      Wang Wei


Tengo necesidad de alejamiento,
deseo de caminar por valles y colinas
deseo de viajar por pueblos y veredas
a la manera de Basho en el antiguo Japón.
Lastima, en el campo nuestro
acecha el peligro:
paramilitares, guerrilleros y delincuencia
que a la hora de la muerte
son una misma cosa.
                                   Sanandrés